La lógica del derecho laboral

Un conflicto laboral puede llevar a un juicio, eso todos lo sabemos. Lo que no es muy conocido es el juego de prácticas que cruzan un conflicto judicial iniciado por finalización de una relación laboral.
Un actor (el demandante) inicia un reclamo. El mismo se expresa en pesos, el cual varía según antigüedad, trabajo formal o informal, indemnización por antigüedad vacaciones o aguinaldos adeudados, multas a la AFIP en caso de estar en negro, horas extras impagas y todo aquello que se adeude más todo aquello que se invente que se adeude.
La cuestión es la siguiente, en un proceso judicial lo que esta en juego nunca es el hecho de hacer justicia, teniendo en cuenta que el derecho está respaldado por una idea de justicia, la cual está anclada en el ajuste de lo sucedido a la ley de contrato de trabajo. En principio no parece complicado, a X relación laboral corresponde X deuda.
Ahora bien, el sistema judicial para fallar por un juicio judicial se basa en sus 4 fuentes:

Doctrina: la opinión generalizada de los especialistas.
Costumbre: las prácticas habituales que todavía no están reglamentadas.
Jurisprudencia: los fallos anteriores
Ley: reglamentaciones y prohibiciones.

(Esperemos que no lea esta burda generalización ningún jurista)

La cuestión es la siguiente: ¿por qué tanto conflicto a la hora de un fallo? Se presentan pruebas y declaraciones de testigos y en función de ello el caso queda encausado en un conjunto dentro de las fuentes del derecho, que determinan cual de las partes tiene la RAZÓN y en cual de todos los puntos por los que se demanda o se es demandada.
Teniendo en cuenta esto podemos decir lo siguiente, en primer lugar el derecho laboral se maneja con una lógica deductiva, no inductiva. Es decir que a un juez le pueden decir que hay un animal delante de sus ojos que ladra tiene cuatro patas y es peludo pero no puede fallar que es un perro por que de los datos que brindó el testigo se induce que es un perro pero no se deduce, por que no lo vio por lo cual no lo puede probar.

Por ende lo que está en juego nunca es la verdad, mucho menos hacer justicia, sino que cada parte pueda probar / justificar lo que alega, incluso si lo puede hacer falsificando pruebas o testimonios.
Esa seria una observación, la otra es al siguiente. Por sobrecarga de expedientes hace ya varios años que se establecieron dos instancias de mediación obligatorias antes que un conflicto judicial en materia laboral valla a juicio.
El mediador, como su nombre lo indica es el encargado de que las partes concilien y para incentivarlo a que haga bien su trabajo su ingreso es más alto si las partes concilian que si no lo hacen. Lo cual acentúa la idea de que lo que menos está en juego es el hacer justicia, importa que se filtren los conflictos, reducir expedientes. No importa si un empleado se tiro de una escalera apropósito para cobrar una indemnización por incapacidad o si un empleador tenía un empleado en negro haciéndolo trabajar durante 14 horas por día sin pagarle las horas extras. De lo que se trata en este caso es de que se negocie, esa es la prioridad por sobre las condiciones jurídicas y materiales sobre las cuales estaba sumergida la relación laboral. Y por su puesto, nunca esta en juego la verdad y mucho menos la justicia.

insensibles

amigos, algunos me dijeron (aunque no comentaron...) que les había gustado la letra del temita ese de la vela. y bue, haciendo uso de mis años de estudios informáticos, es que hice que lo puedan bajar si es que lo desean. A mi personalmente el tema me re cabe. me gusta como lo recita el enano y la fuerza que tiene. La desventaja es que como es un tema que salió inédito y solo circulo por internet, la calidad de grabación no es la de un disco.. pero bue, no esta tan mal tampoco.
salu

Comezón de cucuzza bajo influjos otoñales (remix)

Hobbes, Freud, Kant, Hinkelammert, Sorel, Marx, Foucault, Nietzche, Spinoza...

¿Cuál es la fuente de la Sabiduría?¿La Historia?¿La Tradición?...¿Fueron tan agudos aquellos análisis dieciochescos empapados de un espíritu reaccionario? Esa es mi pregunta, lo que me arroja en la cara lo que es.

Hobbes nos habla de apetitos y aversiones, de pasiones de vida y de muerte...yo me pregunto...¿Es Freud un gran lector de Hobbes?...¿Cuáles son sus fuentes?...¿ O es todo una copia de la copia?.¿Será que el LOGOS nos marca un pathos tan férreo y tan claro, tan irresistible, una especie de línea incandescente que ciegamente seguimos cual insectos tras un centro luminoso? Y “de nuevo” (por qué “de nuevo” significa “otra vez”...¿?) toda la tradición, toda la herencia de los muertos acosando las mentes de los vivos como pesadilla, esta vez para encasillar una proposición...”Antropología negativa” (nueva=otra dicotomía, otro=nuevo par dicotómico en escena), escepticismo nihilista, Hobbes, Nietzche, Heidegger, “líneas de pensamiento”.

¿Por qué Hinkelammert se empecina en hablarnos de su “concepto límite”, este ideal regulativo de las acciones presentes?¿Debemos suponer que nunca oyó hablar del “mito”, en tanto medio de actuar sobre el presente, que introduce Sorel en su obra?¿Es que acaso estos pensadores no sufrieron las voces kantianas y su concepto, valga la redundancia, de “ideal regulativo”?

¿Debo suponer que hay (there is: ser y estar) un núcleo de conocimiento (Physics), de saber, de Verdad, que oficia de imán para con los intentos reflexivos cuales sean? ¿Que estos, como lanzas de guerra, persiguen su fatalidad al intentar “desentrañar” este cuerpo exógeno, este núcleo temático- problemático? ¿O es que en realidad nos vemos arrastrados por la sensual apariencia de LOGOS? Quizás haciendo la prueba de desenmascararlo, haciendo uso de toda nuestra capacidad para mentalmente desnudarlo, nos revele su última forma; una figura espejada, una circunferencia cuya área está compuesta por infinidad de formas geométricas, con cantidades de lados inverosímiles, donde cada uno refleja y es reflejado por su subsiguiente en todas las direcciones. Es este complejo artificio, el que quizás nos incite a ver y a creer un abanico de posibles interpretaciones tan amplio como puede ser el de las imágenes propias del juego óptico entre espejos.

¿Quién no se ha referido, de una manera u otra, al Ser genérico marxiano?¿Hasta dónde he de retomar esta “línea de pensamiento”?¿La teoría heliocéntrica?¿La teología medieval?¿La escuela socrática?¿O es que para hablar del Ser genérico sólo he de remitirme al Ser genérico en sí-mismo?

¿Qué es lo que explica esta repetición (constante re-presentar) de cuerpos categoriales, autor tras autor, siglo tras siglo, coyuntura tras coyuntura?

Y quiero expresar una idea, y es que no puedo; y ya habrán dilucidado el por qué...¡No puedo evitar recurrir a estos sistemas categoriales, categorizados-categorizantes, pétrea perennidad fagocitante, inmanencia del pensar!¡Piedad! ¿Es que realmente lo vivencio como necesidad, al no poder cortar el circuito de jerarquías al que refiere la “cita de autoridad”? Vanagloria hobbesiana que acepto como tal, pero que en mi ahora no pretendo; lucho contra ello resultando enredado en una verdadera telaraña. Redes de poder que se hacen sensibles, que escarmientan la creación...¡Voluntad de poder, eterno retorno, desenmascaramiento tras desenmascaramiento tras desenmascaramiento!¡Atado de pies y manos en esta categoría magnánima de anhelo de libertad!¡Paradoja macabra que no da tregua, que no fuga!

Liberación estilística y estética, all that is left...¡justificación estética de la existencia del mundo!...¡Dasein, Imperativo categórico, Ser genérico, Potencia!...

¡NO MÁS! CREACIÓN, -PRESeNTACIÓn, lIb3rtab, Lamç·, i5&, */+Ç#.·..··..··..... *

¿Por que esa necesidad de creencia en una prueba, en un testigo, en una experiencia?

ultimamente estaba pensando en la respuesta,

¨De mi mismo, cuando niño, conserve la imagen de un ser delgado y fofo. Ni siquiera era un varon, sino una debil niña.
Por milagro encontre la huella material de esta imagen, que durante tiempo me obsesiono, y cuyos efectos se descubriran luego, clara como un recuerdo encubridor, en una pequeña fotografia, recogida entre sus papeles tras la muerte de mi padre.
Realmente soy yo, estoy ahi" ALTHUSSER

creo que nos creeimos eso de que habia una prueba, y que esa prueba era la fotografia

"una civilizacion democratica solo se salvara si hace del lenguaje de la imagen un desafio para la reflexion y no una invitacion a la hipnosis ¨ Umberto eco

Fe de erratas

No se por que quedó vacío el espacio entre <> y <> que se completaban de la siguiente forma: Mamá mamá mamá y padre respectivamente.

pessoa para todos uds chicos!

amigos: me gustaría deleitarlos o disgustarlos con alguna producción o reflexión mía, pero como la musa me anda evitando últimamente (creo que no le cabe salir los días de lluvia), les regalo unas frasecitas del amigo pessoa, de su "Libro del desasosiego". si es un día lluvioso y bajón que lo sea del todo!! ea!!

bienaventurados aquellos que han sido bendecidos con paraguas o nulas obligaciones para la fecha!!
amén, ori

*

"He creado en mi varias personalidades. Creo personalidades constantemente. Cada sueño mío es inmediatamente, en el momento de aparecer soñado, encarnado en otra persona, que pasa a soñarlo, y yo no.
Para crear, me he destruido; tanto me he exteriorizado dentro de mí, que dentro de mí no existo sino exteriormente. Soy la escena viva por la que pasan varios actotes representando varias piezas."

*

"Me he creado eco y abismo, pensando. Me he multiplicado profundizándome. El más pequeño episodio -una alteración que sale de la luz, la caída enrollada de una hoja seca, el pétalo que se despega amarillecido, la voz del otro lado del muro o los pasos de quien la dice junto a los de quien la debe escuchar, el porton entreabierto de la quinta vieja, el patio que se abre con un arco de las casas aglomeradas a la luz de la luna-, todas estas cosas, que no me pertenecen, me prenden la meditación sensible con lazos de resonancia y de añoranza. En cada una de esas sensaciones soy otro, me renuevo dolorosamente en cada impresión indefinida.
Vivo de impresiones que no me pertenecen, perdulario de renuncias, otro en el modo como soy yo."

*

"(...) Hay metáforas que son más reales que la gente que anda por la calle. Hay imágenes en los escondrijos de los libros que viven más nítidamente que muchos hombres y mujeres. Hay frases literarias que tienen una individualidad absolutamente humana. (...)"

Terciopelo Azul por James Ballard

Para mi terciopelo azul es la mejor película de los 80´: Surrealista, subversiva, voyeurista y hasta un poco corrupta por el modo en que manipula la audiencia. En pocas palabras, el plato perfercto para paladares hastiados de los noventa. Pero hay un puñado de enigmas que subsisten. Primero ¿cuál es la causa por la que la joven y sensata pareja, interpretada por Kyle MacLachlan y Laura Dern, planea allanar el apartamento de la maltratada cantante del club nocturno (Isabella Rosellini) y corre el riesgo de complicarse con el gángster psicópata (Dennis Hopper, en su actuación más aterradora para la pantalla)?

Un rasgo curioso de Terciopelo Azul es la casi total ausencia de los padres de los chicos , unas figuras sombrías que prácticamente no participan de la acción. Supongo que la película es un auténtico drama edípico, y que el gángster y ña cantante del club son los pdres <> de la joven pareja. Como niños que se esconden en el dormitorio de sus padres, ven más de lo que esperaban. Mientras el gángster practica sus jueguecitos sádicos con la cantante, vocifera <>; un útil indicador de las verdaderas intenciones de David Lynch. El joven desea tomar el puesto de gángster en la cama de la cantante y, cunado por fin lo consigue, no tarda en practicar los mismos juegos escandalosos y provoca una crisis que sólo puede resolverse matando al <> según el modelo reconocido de Edipo.
El segundo enigma es el papel desempeñado por la oreja cortada que el joven encuentra después de visitar a su padre en el hospital que será lo que desebcadebe el drama. ¿Por qué una oreja en vez de una mano o una serie de huellas dactilares? Yo creo que la oreja es realmente la suya, afinada para captar la voz interior que le informa de su inminente búsqueda de los verdaderos padres. Como la oreja, la cerca blanca y el pájaro mecánico que anuncia el regreso a la moral, terciopelo azules ua tomadura de pelo sostenida y brutal, el mago de oz vuelto a rodar con un guión de Kafka y decorados de Francis Bacon. Más, más.......

El Origen

Quizá más de alguno de los que hacemos este colectivo, si es que eso somos, se habrá preguntado en alguna oportunidad por qué me encontraba ausente de la hemorragia de publicaciones que se estuvo suscitando este último tiempo. Digo "hacemos" porque con el presente texto pretendo presentarme, o al menos a una parte de mí, si es que algo soy. Este es mi humilde acto inaugural.
Lo más probable es que crean que mi falta (no me gusta el término pero no se me ocurre uno mejor) se deba a cuestiones de pereza o, en menor medida, a obligaciones inoslayables que me han quitado el tiempo necesario para dicho propósito. Más posible aún es que no hayan pensado ninguna de estas cosas, siquiera habiéndoselas planteado. Como sea, ninguna de esas opciones se corresponde con lo sucedido. Dudo que puedan adivinar.

Aunque suene inverosímil debo confesar que he estado ininterrumpidamente rastreando las conexiones del nombre que nos agrupa en ciertos sectores de una biblioteca infinita. He aquí el resultado, he aquí nuestro posible origen (data del año 1949): ...vi la circulación de mi oscura sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Agujero Negro, desde todos los puntos, vi en el Agujero Negro la tierra, y en la tierra otra vez el Agujero Negro y en el Agujero Negro la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo.
Fascinante descubrimiento, pensé por un momento. Luego reflexioné que por más válido que sea ya no me pertenece ni a mí ni a ustedes ni a nuestro grupo ni a su "verdadero" aunque modificado autor ni a su (propio) nombre ni al mío ni al de ustedes ni al del grupo, pues lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Pero aunque no nos pertenezca ni a nosotros ni a nadie creo comprender todo el alcance de dicho fragmento: estamos sometidos a esta suerte de laberinto post-kafkiano. Estamos adentro, debemos asumirlo. Proféticamente les digo: hay que salir, parafraseando a un gran filósofo contemporáneo, del agujero (negro) interior. Sumemos; relacionemos; creemos; exterioricemos; interpelemos; compartamos; divulguemos; volemos; chupemos. Siempre que la virtualidad nos lo permita, todo(s) acá. Acá adentro.

En qué creo

Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, liberar la verdad que hay en nosotros, alejar la noche, trascender la muerte, encantar las autopistas, congraciarnos con los pájaros y asegurarnos los secretos de los locos.
Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de un choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de una playa de vacaciones desierta, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.
Creo en las pistas de aterrizaje olvidadas de Wake Island, señalando a los Pacíficos de nuestras imaginaciones.Creo en la belleza misteriosa de Margaret Thatcher, en el arco de sus fosas nasales y el borde de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos; en las sonrisas perturbadas de los empleados de estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.
Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus fantasías, tan cerca de mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con los rieles de cromo de las góndolas de supermercado; en su cálida tolerancia de mis propias perversiones.
Creo en la muerte del mañana, en el acabamiento del tiempo, en la búsqueda de un tiempo nuevo en las sonrisas de las mozas de los bares de las rutas y en los ojos cansados de los controladores de tráfico aéreo en aeropuertos fuera de temporada.
Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y la Princesa Diana, en el suave olor que emana de sus labios cuando miran a las cámaras del mundo entero.
Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la demencia de las flores, en la enfermedad reservada para la raza humana por los astronautas del Apolo.
No creo en nada.
Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, de Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, el Facteur Cheval, las torres Watts, Bocklin, Francis Bacon, y en todos los artistas invisibles dentro de las instituciones psiquiátricas del mundo.
Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en lo absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.
Creo en las adolescentes, en la corrupción que hay en ellas sólo por la postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desaliñados, en los rastros que sus partes pudendas dejan en los baños de moteles miserables.Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez haya volado, en la piedra arrojada por un niño pequeño que lleva en sí misma la sabiduría de los estadistas y de las parteras.
Creo en la amabilidad del bisturí, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la locuacidad de los planetas, en la redundancia de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo.
Creo en la luz que arrojan las videograbadoras en las vidrieras de las grandes tiendas, en la agudeza de las parrillas de los radiadores en los salones de venta de automóviles, en la elegancia de las manchas de aceite sobre las barquillas de los motores de los 747 estacionados en las pistas de los aeropuertos.
Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, y en las infinitas posibilidades del presente.
Creo en el desarreglo de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka.
Creo en los diseñadores de las Pirámides, el Empire State, el bunker del Fuhrer en Berlín, las pistas de aterrizaje de Wake Island.
Creo en la fragancia del cuerpo de la Princesa Diana.
Creo en los próximos cinco minutos.
Creo en la historia de mis pies.
Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el temor a los calendarios, la traición de los relojes.
Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperanza.
Creo en las perversiones, en el amor obsesivo por los árboles, las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más bellas que el Taj Mahal), las nubes y los pájaros.
Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación.
Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.
Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y el agotamiento.
Creo en el dolor.
Creo en la desesperanza.
Creo en todos los niños.
Creo en mapas, diagramas, códigos, juegos de ajedrez, rompecabezas, tableros de horarios de vuelos, carteles indicadores de los aeropuertos.
Creo en todas las excusas.
Creo en todas las razones.
Creo en todas las alucinaciones.
Creo en toda la rabia.
Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías y evasiones.
Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.
J. G. Ballard

Eros II

"Cuando se coloca el centro de gravedad de la vida no en la vida sino en el “más allá” - en la nada se le ha quitado a la vida como tal su centro de gravedad"

Friedrich Nietzsche , El anticristo