insensibles
salu
Comezón de cucuzza bajo influjos otoñales (remix)
Hobbes, Freud, Kant, Hinkelammert, Sorel, Marx, Foucault, Nietzche, Spinoza...
¿Cuál es la fuente de la Sabiduría?¿La Historia?¿La Tradición?...¿Fueron tan agudos aquellos análisis dieciochescos empapados de un espíritu reaccionario? Esa es mi pregunta, lo que me arroja en la cara lo que es.
Hobbes nos habla de apetitos y aversiones, de pasiones de vida y de muerte...yo me pregunto...¿Es Freud un gran lector de Hobbes?...¿Cuáles son sus fuentes?...¿ O es todo una copia de la copia?.¿Será que el LOGOS nos marca un pathos tan férreo y tan claro, tan irresistible, una especie de línea incandescente que ciegamente seguimos cual insectos tras un centro luminoso? Y “de nuevo” (por qué “de nuevo” significa “otra vez”...¿?) toda la tradición, toda la herencia de los muertos acosando las mentes de los vivos como pesadilla, esta vez para encasillar una proposición...”Antropología negativa” (nueva=otra dicotomía, otro=nuevo par dicotómico en escena), escepticismo nihilista, Hobbes, Nietzche, Heidegger, “líneas de pensamiento”.
¿Por qué Hinkelammert se empecina en hablarnos de su “concepto límite”, este ideal regulativo de las acciones presentes?¿Debemos suponer que nunca oyó hablar del “mito”, en tanto medio de actuar sobre el presente, que introduce Sorel en su obra?¿Es que acaso estos pensadores no sufrieron las voces kantianas y su concepto, valga la redundancia, de “ideal regulativo”?
¿Debo suponer que hay (there is: ser y estar) un núcleo de conocimiento (Physics), de saber, de Verdad, que oficia de imán para con los intentos reflexivos cuales sean? ¿Que estos, como lanzas de guerra, persiguen su fatalidad al intentar “desentrañar” este cuerpo exógeno, este núcleo temático- problemático? ¿O es que en realidad nos vemos arrastrados por la sensual apariencia de LOGOS? Quizás haciendo la prueba de desenmascararlo, haciendo uso de toda nuestra capacidad para mentalmente desnudarlo, nos revele su última forma; una figura espejada, una circunferencia cuya área está compuesta por infinidad de formas geométricas, con cantidades de lados inverosímiles, donde cada uno refleja y es reflejado por su subsiguiente en todas las direcciones. Es este complejo artificio, el que quizás nos incite a ver y a creer un abanico de posibles interpretaciones tan amplio como puede ser el de las imágenes propias del juego óptico entre espejos.
¿Quién no se ha referido, de una manera u otra, al Ser genérico marxiano?¿Hasta dónde he de retomar esta “línea de pensamiento”?¿La teoría heliocéntrica?¿La teología medieval?¿La escuela socrática?¿O es que para hablar del Ser genérico sólo he de remitirme al Ser genérico en sí-mismo?
¿Qué es lo que explica esta repetición (constante re-presentar) de cuerpos categoriales, autor tras autor, siglo tras siglo, coyuntura tras coyuntura?
Y quiero expresar una idea, y es que no puedo; y ya habrán dilucidado el por qué...¡No puedo evitar recurrir a estos sistemas categoriales, categorizados-categorizantes, pétrea perennidad fagocitante, inmanencia del pensar!¡Piedad! ¿Es que realmente lo vivencio como necesidad, al no poder cortar el circuito de jerarquías al que refiere la “cita de autoridad”? Vanagloria hobbesiana que acepto como tal, pero que en mi ahora no pretendo; lucho contra ello resultando enredado en una verdadera telaraña. Redes de poder que se hacen sensibles, que escarmientan la creación...¡Voluntad de poder, eterno retorno, desenmascaramiento tras desenmascaramiento tras desenmascaramiento!¡Atado de pies y manos en esta categoría magnánima de anhelo de libertad!¡Paradoja macabra que no da tregua, que no fuga!
Liberación estilística y estética, all that is left...¡justificación estética de la existencia del mundo!...¡Dasein, Imperativo categórico, Ser genérico, Potencia!...
¡NO MÁS! CREACIÓN, -PRESeNTACIÓn, lIb3rtab, Lamç·, i5&, */+Ç#.·..··..··..... *
¿Por que esa necesidad de creencia en una prueba, en un testigo, en una experiencia?
¨De mi mismo, cuando niño, conserve la imagen de un ser delgado y fofo. Ni siquiera era un varon, sino una debil niña.
Por milagro encontre la huella material de esta imagen, que durante tiempo me obsesiono, y cuyos efectos se descubriran luego, clara como un recuerdo encubridor, en una pequeña fotografia, recogida entre sus papeles tras la muerte de mi padre.
Realmente soy yo, estoy ahi" ALTHUSSER
creo que nos creeimos eso de que habia una prueba, y que esa prueba era la fotografia
"una civilizacion democratica solo se salvara si hace del lenguaje de la imagen un desafio para la reflexion y no una invitacion a la hipnosis ¨ Umberto eco
Fe de erratas
pessoa para todos uds chicos!
bienaventurados aquellos que han sido bendecidos con paraguas o nulas obligaciones para la fecha!!
amén, ori
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"He creado en mi varias personalidades. Creo personalidades constantemente. Cada sueño mío es inmediatamente, en el momento de aparecer soñado, encarnado en otra persona, que pasa a soñarlo, y yo no.
Para crear, me he destruido; tanto me he exteriorizado dentro de mí, que dentro de mí no existo sino exteriormente. Soy la escena viva por la que pasan varios actotes representando varias piezas."
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"Me he creado eco y abismo, pensando. Me he multiplicado profundizándome. El más pequeño episodio -una alteración que sale de la luz, la caída enrollada de una hoja seca, el pétalo que se despega amarillecido, la voz del otro lado del muro o los pasos de quien la dice junto a los de quien la debe escuchar, el porton entreabierto de la quinta vieja, el patio que se abre con un arco de las casas aglomeradas a la luz de la luna-, todas estas cosas, que no me pertenecen, me prenden la meditación sensible con lazos de resonancia y de añoranza. En cada una de esas sensaciones soy otro, me renuevo dolorosamente en cada impresión indefinida.
Vivo de impresiones que no me pertenecen, perdulario de renuncias, otro en el modo como soy yo."
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"(...) Hay metáforas que son más reales que la gente que anda por la calle. Hay imágenes en los escondrijos de los libros que viven más nítidamente que muchos hombres y mujeres. Hay frases literarias que tienen una individualidad absolutamente humana. (...)"
Terciopelo Azul por James Ballard
Un rasgo curioso de Terciopelo Azul es la casi total ausencia de los padres de los chicos , unas figuras sombrías que prácticamente no participan de la acción. Supongo que la película es un auténtico drama edípico, y que el gángster y ña cantante del club son los pdres <
El segundo enigma es el papel desempeñado por la oreja cortada que el joven encuentra después de visitar a su padre en el hospital que será lo que desebcadebe el drama. ¿Por qué una oreja en vez de una mano o una serie de huellas dactilares? Yo creo que la oreja es realmente la suya, afinada para captar la voz interior que le informa de su inminente búsqueda de los verdaderos padres. Como la oreja, la cerca blanca y el pájaro mecánico que anuncia el regreso a la moral, terciopelo azules ua tomadura de pelo sostenida y brutal, el mago de oz vuelto a rodar con un guión de Kafka y decorados de Francis Bacon. Más, más.......
El Origen
Lo más probable es que crean que mi falta (no me gusta el término pero no se me ocurre uno mejor) se deba a cuestiones de pereza o, en menor medida, a obligaciones inoslayables que me han quitado el tiempo necesario para dicho propósito. Más posible aún es que no hayan pensado ninguna de estas cosas, siquiera habiéndoselas planteado. Como sea, ninguna de esas opciones se corresponde con lo sucedido. Dudo que puedan adivinar.
Aunque suene inverosímil debo confesar que he estado ininterrumpidamente rastreando las conexiones del nombre que nos agrupa en ciertos sectores de una biblioteca infinita. He aquí el resultado, he aquí nuestro posible origen (data del año 1949): ...vi la circulación de mi oscura sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Agujero Negro, desde todos los puntos, vi en el Agujero Negro la tierra, y en la tierra otra vez el Agujero Negro y en el Agujero Negro la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo.
Fascinante descubrimiento, pensé por un momento. Luego reflexioné que por más válido que sea ya no me pertenece ni a mí ni a ustedes ni a nuestro grupo ni a su "verdadero" aunque modificado autor ni a su (propio) nombre ni al mío ni al de ustedes ni al del grupo, pues lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Pero aunque no nos pertenezca ni a nosotros ni a nadie creo comprender todo el alcance de dicho fragmento: estamos sometidos a esta suerte de laberinto post-kafkiano. Estamos adentro, debemos asumirlo. Proféticamente les digo: hay que salir, parafraseando a un gran filósofo contemporáneo, del agujero (negro) interior. Sumemos; relacionemos; creemos; exterioricemos; interpelemos; compartamos; divulguemos; volemos; chupemos. Siempre que la virtualidad nos lo permita, todo(s) acá. Acá adentro.
En qué creo
Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de un choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de una playa de vacaciones desierta, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.
Creo en las pistas de aterrizaje olvidadas de Wake Island, señalando a los Pacíficos de nuestras imaginaciones.Creo en la belleza misteriosa de Margaret Thatcher, en el arco de sus fosas nasales y el borde de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos; en las sonrisas perturbadas de los empleados de estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.
Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus fantasías, tan cerca de mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con los rieles de cromo de las góndolas de supermercado; en su cálida tolerancia de mis propias perversiones.
Creo en la muerte del mañana, en el acabamiento del tiempo, en la búsqueda de un tiempo nuevo en las sonrisas de las mozas de los bares de las rutas y en los ojos cansados de los controladores de tráfico aéreo en aeropuertos fuera de temporada.
Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y la Princesa Diana, en el suave olor que emana de sus labios cuando miran a las cámaras del mundo entero.
Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la demencia de las flores, en la enfermedad reservada para la raza humana por los astronautas del Apolo.
No creo en nada.
Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, de Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, el Facteur Cheval, las torres Watts, Bocklin, Francis Bacon, y en todos los artistas invisibles dentro de las instituciones psiquiátricas del mundo.
Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en lo absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.
Creo en las adolescentes, en la corrupción que hay en ellas sólo por la postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desaliñados, en los rastros que sus partes pudendas dejan en los baños de moteles miserables.Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez haya volado, en la piedra arrojada por un niño pequeño que lleva en sí misma la sabiduría de los estadistas y de las parteras.
Creo en la amabilidad del bisturí, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la locuacidad de los planetas, en la redundancia de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo.
Creo en la luz que arrojan las videograbadoras en las vidrieras de las grandes tiendas, en la agudeza de las parrillas de los radiadores en los salones de venta de automóviles, en la elegancia de las manchas de aceite sobre las barquillas de los motores de los 747 estacionados en las pistas de los aeropuertos.
Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, y en las infinitas posibilidades del presente.
Creo en el desarreglo de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka.
Creo en los diseñadores de las Pirámides, el Empire State, el bunker del Fuhrer en Berlín, las pistas de aterrizaje de Wake Island.
Creo en la fragancia del cuerpo de la Princesa Diana.
Creo en los próximos cinco minutos.
Creo en la historia de mis pies.
Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el temor a los calendarios, la traición de los relojes.
Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperanza.
Creo en las perversiones, en el amor obsesivo por los árboles, las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más bellas que el Taj Mahal), las nubes y los pájaros.
Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación.
Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.
Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y el agotamiento.
Creo en el dolor.
Creo en la desesperanza.
Creo en todos los niños.
Creo en mapas, diagramas, códigos, juegos de ajedrez, rompecabezas, tableros de horarios de vuelos, carteles indicadores de los aeropuertos.
Creo en todas las excusas.
Creo en todas las razones.
Creo en todas las alucinaciones.
Creo en toda la rabia.
Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías y evasiones.
Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.
J. G. Ballard
Eros II
Friedrich Nietzsche , El anticristo
los insensibles
y al infierno enjaulado entre montañas de rencor,
donde bajan rios de avaricia y ambición.
Y también vi paisajes que solo mentes
insensibles pueden hacer realidad,
con nubes de acero y árboles de metal,
pajaros sin alas, lobos sin colmillos,
flores sin raices y estrellas sin brillo.
Donde el sabor ya no sabe
y el saber es sufrimiento,
donde si te digo te miento
y lo banal es intelecto.
Vi que me observaban entre ceros y unos
quise ver colores pero no vi ninguno.
Quise respirar entre una tos feroz
me pareció gritar pero no tenia mi voz.
Me puse a llorar y de mis ojos nada.
Vi sus plantaciones y las semillas desgranadas,
vi como trinchaban con sangre los oidos,
quise recordar y recorde olvidos.
La fiera llegaba a lo mas profundo de mi dolor
y fue ahi donde encontré AMOR...
---un temita inédito de la vela puerca, espero que les guste