"Gotas de luvia siguen cayendo en mi cabeza" o "Engominando un fetiche"


Algo menos estrambótico que el azaroso último post. Ustedes Dirán.



Besos de Marian

para hacer esta cochinada me basé en un par de imágenes, espero que se vean y eso ( yo-papanatas)


***



Las gotas de agua superpuestas. Se asemejan, entonces tiemblan


La nobleza del material no miente; y en medio de ese bochorno de fetiches un anhelo de libertad imposible de asir, de poner en acto o en palabras.
Cada paso, nuevo eje; una existencia corpórea derretida y renaciendo . El esfuerzo. Una cámara mortuoria con espejos. Reflejar una ascesis . Diametralmente opuesta a esta asepsia.


Cada vez que cierro los ojos están. Su noble material no miente, pero engaña. Repulsa su formalismo barato, y si a mí me preguntan le escupo en la cara, aun a riesgo de quedar atrás - ¿de qué? ¿cómo? ¿dónde?


- (Lluvia)
- …
- (Lluvia más intensa)


Y un tronco no puede sino ser corteza y voluptuosidad. ¿qué pasa con el aire que respira, que lo hincha? ¿Y mi cuerpo enardecido hasta la médula, enrarecido? Las tetillas vomitando su exceso y su frío, una piel a medio cocer. La mascarada del otro vuelve a revelar la lucha imposible y desigual contra uno mismo. Pero su ausencia también es espera; me regocijo en su humilde mirar.
Los materiales, nobles, embadurnados –barnices y alquitrán, mentiras de zaguán-. Agarrar ese paquete y estrellarlo contra el piso para que no queden más que añicos de esta puta realidad.

Tu cara maquillada me recuerda la vergüenza de saberte nacido castrado de antemano por el
cumulus nimbus de la noche maternal. Un gesto tuyo equivale a un mingitorio o a veinte grillos asándose al crepúsculo – a medio cocer-, o incluso a la desfachatez de creerse vivo y enterrado.

- Siempre
- ¿Nunca?
- ¡Nunca!
- A veces
- No…
- …
- …
De nuevo otra vez (nunca) se volverían a mirar como en ese segundo de relámpagos y planetas desorbitados. La promesa penetrando el instante eterno de un actuar eunuco.
Se mirarían de nuevo (nunca), se abrazaron







Mis amigos multicolores, quisiera compartir estas anotaciones con ustedes. Síntomas de retrocesos, avances y excesos, de los que ustedes son parte. A punto de repetir orfandad "anotador liso 80 hojas + cajón", reclaman ante otra tímida asfixia...y ante la duda decimos que Sí.
Se trata, de alguna manera, de narrar un cierto "clima de cosas e ideas", una manera de ser y estar que recoge sus fuerzas de su carácter enteramente imaginario, tan tan real. Mi intención no es, de nuevo, darles un orden, un sentido específico, es por eso que las tiro así, como vienen che, a ver qué imágenes y cosas se les vienen a su cucuzza, que la mía ya s quemó con estas y busca novedad Y qué lindo hablar así con Ori, Céline, Badiou...

vacío constitutivo...podría ser

***

El otro día el mundo me superaba

NOVA

Saturday night Rock

NOVA.
Una gran banda. De unos grandes amigos.
No se lo pueden perder.


Para más:
http://www.novasinfonico.com.ar/

algunas tinieblas corazonadas

holas!! les dejo una serie de desordenes concentrados en un desorden... las condiciones de producción de este escrito consisten en un touch de cerveza más algunas ideas que me andan dando vuelta por mi cursada de literatura del siglo XX. la verdad, es que no se muy bien qué quieren decir, ni si estoy totalmente de acuerdo (conmigo misma seguro que no), pero yo que sé... salió así. vean qué les parece!

éxitos!
ori

*****

Entran en la cancha, superpuestos, desordenados, cambiándose incesantemente la camiseta algunos pata-dura: Conrad, Céline, Benjamin, Badiou, Deleuze, Derrida… el fútbol evidentemente no es lo suyo: pierden sus rostros, hacen goles en contra, se desdicen, son malinterpretados… y siguen jugando… rápido, sin pensar, se pasan la pelota: entre ellos, contra ellos…y juegan…

*

La figura de la anábasis plantea un viaje pensado como circular, donde el retorno está incluido como fin, pero cuyo transcurso es irrumpido por algo impensado que suspende su sentido originario. Así éste en una errancia a la que es imposible sustraerse hasta la invención de un sentido nuevo que permita llegar al punto de partida, por supuesto desplazado en tanto significación por el entre transcurrido.
El momento de la errancia es el de la absoluta desnudez, aquel en el cual no queda más que la propia presencia, la nuda vida, de-significada, en su más pobre y plena materialidad. En conjunción a la suspensión de la identidad, dejando vislumbrar su trasfondo de nada, (¿pero, qué es nada?), salta toda continuidad temporal, todo su ordenamiento posible, reintegrando a las dimensiones del pasado y el futuro al perfecto, invivible presente. Invivible, en tanto tal, siempre out of joint consigo mismo, desbordándose en proyecto, creación de sentido: nuevo.
Plausible de ser superpuesto a esta noción de la anábasis, tal como se jugaría con una hoja de calcar sobre una superficie previamente escrita, podemos acercarnos al Corazón de las tinieblas de Conrad, aquel viaje relatado por Marlow al Congo Belga: Una simple expedición de civilización del otro, pobre otro, y de paso, unos vueltitos de marfil en el bolsillo: “What redeems it [the conquest of the earth] is the idea only. An idea at the back of it; not a sentimental pretence but an idea; and an unselfish belief in the idea – something you can set up, and bow down before, and offer a sacrifice to…”
Un barco transportando la misión civilizadora, un sentido… hasta que el otro irrumpe como uno, hasta que el otro soy yo: “… that was the worst of it – this suspicion of their not being inhuman. It would come to one slowly. They howled and leaped, and spun, and made horrid faces; but what thrilled you was just the thought of their humanity – like yours – the thought of their remote kinship with this wild and passionate upoar. Ugly. Yes, it was ugly enough (…) there was in you just the faintest trace of a response to the terrible frankness of that noise, a dim suspicion of there being a meaning in it which you (…) could comprehend.” Pérdida radical del sentido, de las coordenadas que me autodefinen, carne del ideal, ideal en la carne.
Pero hay que volver… el riesgo de la suspensión del ideal identificatorio del yo es la locura: Kurtz, que contagia, que no puede ser olvidado, cuya presencia infecta las puras aguas londinenses. Hay que volver sí, pero la resignificación es inevitable, tanto como la expansión de las tinieblas… tal como son expansivos nuestros pasos.

*

Y Marlow puede volver… podría pensárselo como aquel narrador al cual Benjamin valoriza por su capacidad de transmitir la experiencia, aquel que convierte a la vivencia en un legado para sí mismo y para otros, aquel cuyas marcas son inescindibles del relato, en el cual su contenido proposicional es inseparable de su acto de enunciación. Performativo, sí, pero cuyo peso radica en que sólo puede ser enunciado en tanto la vida sea apropiada, el mundo habitado, marcado por la experiencia discursiva…
Pero también nos encontramos con la figura de Kurtz, alteridad radical, yo hasta ser otro, desplazamiento de la voz, de la vida, “The horror, the horror”… lo otro en su otredad y por ello, la palabra suspendida, la palabra anulada, no más tinta sobre cuerpos ajenos. Pero el precio de la identidad de todo consigo mismo es el silencio, es intentar pensar sin pensar la paradoja que encierra esta última palabra misma… Kurtz línea de fuga deleuziana, pero muda… muda será, pero al fin y al cabo, se entiende lo que quiero decir cuando digo muda, ¿no?
La experiencia es aquello que se transmite, y en tanto transmisible, implica una identidad consigo mismo, una fijación y ella consiste en hacerla lo que es… vida habitada de garras y dientes, violada, pero así hecha vida, carnal con lo que vivimos: nuestra vida… Lo que mejor puede decir el horror de la guerra es la mudez fiel a su monstruosidad. Lo otro es el horror… el silencio. Sin embargo, preferiría que los hombres no vuelvan mudos del campo de batalla…

*

Miro un cuadro cubista de Picasso. No me devuelve mi perspectiva fija como espectador sobre aquella mujer. Me muestra a esa(?) mujer, sólo a esa, pero en la multiplicidad inabarcable pero acotada de ángulos posibles en que podría verla. Pero entonces, ¿es la misma? Millones de perspectivas confluyen, haciendo estallar en pedazos una imagen uniforme, única de esa mujer… y yo miro… ¿y yo? ¿Puedo yo acaso ser retratado como esa pintura? ¿Puedo acaso ser yo y sólo yo? La fragmentariedad que miro me devuelve su carácter como un espejo…
Pero miro. Yo miro. ¿Ilusión del lenguaje? Tal vez… seguro vez, vos ves, y yo veo. No hay un punto de vista total, eso es lo que me devuelve el cuadro, y me lo devuelve a mi, incluyéndome en su lógica, pero a su vez yo estoy fuera del cuadro, mirándolo con todas esas perspectivas incongruentes entre sí, enmarcadas en un cuadro… que puede ser re-enmarcado, tal como cualquier contexto puede ser re-contextualizado… pero, de nuevo, me lo devuelve a mi, que soy un millón, pero alguien me puede ver como uno…
Siempre vemos como uno… La política encuentra su condición de posibilidad en la contingencia de ese uno, en su esencial contingencia, y creo que debería construirse hacia esa multiplicidad habitante en lo uno, pero partiendo de un uno. Sino, creo que se cae en el solipsismo de la imposibilidad, mientras que cuando hablo, hablo… aunque no me escuchen, porque no me escucho, porque el silencio es constitutivo.

*

Viaje al fin de la noche de Céline. Novela brillante, larga, insoportable…
Pensando al viaje como metáfora topográfica, éste nos presenta su extensión y su momento de partida como aquel de lo imaginario: “Nuestro viaje es enteramente imaginario. De ahí su fuerza.” Ello es lo que permite toda la enunciación de la novela, todo está dicho en ese registro. Así, algo se cuenta, sucede, volviéndose visceralmente ilegible de a ratos… la vida es lo que se sucede. Sin embargo, nuestra lectura es un viaje, un desplazamiento propuesto desde el título hacia algo: el fin de la noche… Hacia la noche, aquello que por definición no podría verse: la nada … Lo real: esto es lo que encontramos sin encontrarlo, fugitivamente, al final de la novela: “El remolcador pitó a lo lejos. Su llamada pasó el puente, un arco, todavía otro arco, la esclusa, otro puente, lejos, más lejos… Llamaba a todas las gabarras del río, todas, y a la ciudad entera, y al cielo y al campo y a nosotros; todo de lo llevaba, el Sena también, todo, no se hable más.”. La única manera de decirlo es mediante el silencio.
Ello nos permite sugerir una posible aclaración a lo que a primera vista podría parecer contradictorio de las líneas del epígrafe. Allí se nos dice que el viaje “Va de la vida a la muerte”, pero sin embargo, y al mismo tiempo, “Ocurre al otro lado de la vida”, que uno supondría que sería la muerte, enunciada en términos positivos (si es que es posible postivizar a la nada) Entonces, va de lo imaginario a lo real: la muerte, el Podría pensarse entonces que lo que ocurre durante el relato es la muerte imaginada; ella es la sustancia de lo real, pero que a su vez nunca puede ser aprehendida como tal, sólo puede ser el otro lado de la vida. Sólo se puede hablar desde lo imaginario, la vida, cuyo fondo es un vacío constitutivo. Este movimiento de la vida a la muerte, que con esta fórmula parece prensentarse como meta, sólo puede advenir, hacerse presente en el fin de la novela, en su silencio.
Este intento de hacerle verdad a la nada, al sin sentido detrás del sentido, a esa nada mediatizada y captada en la pesadez del relato imaginario, lo que Badiou llamaría “pasión por lo real” podría considerarse como propio del siglo XX. En este sentido, puede ser interesante comparar a un escritor límite del siglo XIX como lo fue Conrad, en su presentación del personaje de Marlow. Ante la experiencia lo real, del horror de Kurtz, Marlon elige sobre-vivirlo, ponerse del lado de la vida como diría Derrida, por ejemplo en su testimonio a la viuda: las “palabras” del horror no pueden ser reproducidas, deben transformarse en un relato ennoblecedor… Impotencia ante lo real: “The horror, the horror.”

Crave

Quiero dormir a tu lado y hacerte las compras y cargarte las bolsas y decirte cuánto me gusta estar con vos pero me siguen obligando a hacer estupideces (...) Y quiero jugar a las escondidas y regalarte mi ropa y decirte cuánto me gustan tus zapatos y sentarme en el borde de la bañadera mientras te bañás y hacerte masajes en el cuello y darte besos en los pies y llevarte de la mano e irme con vos a cenar y que no me importe que comas de mi plato y encontrarme con vos en el Rudy's y hablar del día y tipear tus cartas y llevar tus cajas y reírme de tus paranoias y regalarte discos que nunca escucharás y ver películas buenísimas y ver películas malas y quejarme del programa de radio y hacerte fotos mientras dormís y levantarme para prepararte café con tostadas y pancitos y salir con vos a tomar un café al Florent en medio de la noche y dejar que me robes los cigarrillos y que nunca tengas fuego y contarte lo que vi en la tele la otra noche y acompañarte al oculista y no reírme de tus chistes y desearte por la mañana pero dejarte dormir un poco más y mientras darte besos en la espalda y acariciar tu piel y decirte cuánto me gusta tu pelo, tus ojos, tus labios, tu cuello, tu pecho, tu culo, tu... y sentarme a fumar en la escalera hasta que vuelva tu vecina y sentarme a fumar en la escalera hasta que vos vuelvas y preocuparme cuando te atrasás y asombrarme cuando te adelantás y regalarte girasoles e ir a tu fiesta y bailar hasta quedar negro y estar triste cuando me equivoque y feliz cuando me perdones y mirar tus fotos y desear haberte conocido desde siempre y sentir tu voz en mis oídos y sentir tu piel contra mi piel y tener mucho miedo cuando te enojes y se te ponga un ojo negro y otro azul y tu pelo hacia la izquierda y una cara de oriental y decirte estás preciosa y abrazarte cuando estés ansiosa y abrazarte más cuando sufras y desearte sólo con olerte y abusarme al tocarte y gemir cuando esté a tu lado y gemir cuando no esté a tu lado y babear sobre tu pecho y envolverte toda la noche y sentir frío cuando me quites la manta y sentir calor cuando no lo hagas y derretirme cuando sonrías y desintegrarme cuando rías y no entender y preguntarte por qué creés que te estoy rechazando cuando no te estoy rechazando y preguntarme cómo podés pensar que yo sería capaz de rechazarte a vos y preguntarme quién sos pero aceptarte igual y contarte acerca del ángel del niño del bosque encantado que voló sobre el océano porque te amaba y escribirte poemas y preguntarme por qué no me creés y tener un sentimiento tan profundo que no encuentra palabras y querer compartirte un gatito y sentir celos de él cuando reciba más atención que yo y retenerte en la cama cuando te tengas que ir y llorar como un bebé cuando finalmente te vayas y vaciar los ceniceros y comprarte regalos que no quieras y llevármelos otra vez y pedirte que te cases conmigo y que vos me digas que no (otra vez). pero siempre fue en serio, desde la primera vez, y deambular por toda la ciudad pensando que sin vos está vacía y querer todo lo que querés y pensar que me estoy perdiendo a mí mismo y saber que con vos estoy a salvo y contarte de mí mismo lo peor e intentar darte lo mejor porque vos lo merecés y contestar tus preguntas cuando prefiera no hacerlo y decirte la verdad cuando en realidad no quiera e intentar ser honesto porque sé que vos lo preferís y pensar que todo se acabó pero aferrarme allí durante diez minutos más hasta que me eches de tu vida y te olvides de quién soy e intentar acercarme a vos porque es hermoso aprender a conocerte y el esfuerzo vale la pena y hablarte mal en alemán y peor en hebreo y hacer el amor con vos a las tres de la madrugada y de alguna de alguna manera comunicarte ese amor abrumador, arrasador, incondicional, omnipresente y sempiterno que enriquece el corazón y libera la mente. ese amor eterno y presente que siento por vos.

Es un fragmento de una obra que hace bastante tiempo estuvo en cartel en El Lavapiés

un abrazo amigos

Viaje de LSD

"Comencé a gozar poco a poco del inaudito juego de colores y formas que se prolongaba tras mis ojos cerrados. Me penetraban unas formaciones coloridas, fantásticas, que cambiaban como un caleidoscopio, en círculos y espirales que se abrían y volvían a cerrarse, chisporroteando en fontanas de colores, reordenándose y entrecruzándose en un flujo incesante. Lo más extraño era que todas las percepciones acústicas, como el ruido de un picaporte o un automóvil que pasaba, se transformaban en sensaciones ópticas. Cada sonido generaba su correspondiente imagen en forma y color, una imagen viva y cambiante. Luego me dormí exhausto y desperté a la mañana siguiente reanimado y con la cabeza despejada, aunque físicamente aún un poco cansado. Me recorrió una sensación de bienestar y nueva vida. Cuando más tarde salí al jardín, en el que ahora, después de una lluvia primaveral, brillaba el sol, todo centelleaba y refulgía en una luz viva. El mundo parecía recién creado. Todos mis sentidos vibraban en un estado de máxima sensibilidad que se mantuvo todo el día." Extraído del libro La Historia del LSD de Albert Hofmann (químico e intelectual suizo, sintetizó por primera vez el LSD).

Intentos de narrar experiencias inenarrables. Experiencias que son viajes. Viajes que no implican carreteras. Viajes que generan sinestesias. Viajes que renuevan, se renuevan, renacen, te hacen renacer. Maximizan tu sensibilidad. Y a sentir al mundo como recién creado…
Intentos de narrar lo inenarrable. Mejor aún: intentos de irradiar y profundizar estos viajes, estas experiencias únicas, irrepetibles, rebeldes. Experiencias cambiantes, individuales y, a la vez, compartidas con la gente que amás y que te ama, genuinamente, en sus infinitas variantes.
Viajes ilegales. ¿Cómo podría ser el LSD legal si no es útil ni para el disciplinamiento ni para el control? Los llamados psicofármacos, en cambio, son claramente funcionales, de ahí su aceptada y consensuada legalidad.

¿Se imaginan al mundo entero de pepa?


(NOTA: El LSD no tiene potencial de adicción física. Tampoco tiene adicción psicológica. La sobredosis en LSD no existe o es prácticamente nula, la dosis letal de LSD en humanos es decenas de miles de veces una dósis normal. De todos modos hay ciertos peligros latentes en el uso del LSD: la mayoría de estos peligros son psicológicos, pues en ciertos casos puede "sacar a flote" psicosis latentes o exacerbar estados depresivos que lleven a un comportamiento irracional.)

Time has told me

Aquí les dejo un fragmento de una canción de Nick Drake, él colabora todos los días con mi melancolía asique es inevitable: Me encanta (sí, como Mc)

Gracias a Guido y a Ori por invitarme.

Time Has Told me

Time has told me
You`re a rare rare find
A troubled cure
For a troubled mind.

And time has told me
Not to ask for more
Someday our ocean
Will find its shore

So I`ll leave this ways that are making me be
What I really don´t want to be
Leave the ways that are making me love
What I really don´t want to love

(...)


La lluvia sigue lloviendo sola en Buenos Aires

inscripciones institucionales bolivianas

aqui les dejo un par de lemas institucionales con los que nos cruzamos este verano en nuestra breve estadia por bolivia con el compañero G. disfruten!

POLICIA NACIONAL DE CARANAVI:
"Contra el mal por el bien de todos"

FUERZA NAVAL DE RURRENABAQUE:
"Guiar al responsable
Corregir al irreponsable
Capturar al inconrregible"

amiguillos y curiosos: les dejo un par de cositas que estuve escribiendo en este último tiempo, desde noviembre para acá, con vacas de por medio. espero que los entretenga mínimamente!

éxitos!


(since you’ve gone I’ve

been lost without a trace)

I

perdí el interlocutor.

sólo estas hojas

y el simulacro de leerlas algún día.

II

sin testigos, las acciones, los días han pasado, como decreto,

igualmente de azul, en transición, infelices, o necesarios.

sólo trazos, que ni siquiera dicen más allá del lector voluble.

negligentemente se aferran, con dientes de tinta, a la evidencia de la hoja. como si dijera algo y sólo algo.

lo dicho.

ese lugar en donde esto se libera de mi,

y yo de mi,

ese lugar compartido, horizontes naranjas, copas que se tocan,

o tal vez tan sólo el roce del viento,

certero,

ahora que no es más que una brisa manca.



***

momentos fugaces se interpusieron

entre el papel y la tinta

siempre atrasada,

o sin género,

puedo escribir algo.



escribir sobre escribir.

árbol seco

sin hojas

muerto

en vida

en trazos

miedo

porque, como alguna dijo,

la primer pregunta

en el viaje

es ¿quién soy?

derivada, por supuesto.

y tomar otra copa

copa, tan inocente como una cosa

algo que sucede

y no se dice:

(siempre terminan como empiezan)


silencio

blanco

miedo

(ojalá hubiera selvas teñidas

color de gritos de medianoche,

callados,

en micros,

entre gentes,

entre vidas

cayendo como hojas

desprendiéndose como copas:

desprendiéndose

prenda

por

prenda

hasta la desnudez

de la tinta,

vestida

como leer.


***

Ventanas, se abren, de golpe, luz, ciega, viendo manchitas, viendo, otra vez, otra cosa, distinto, rápido, sin nostalgia. Respiro, expiro, y ahora, sin mecanismos, ni tuberías, sólo con el sol, o las nubes, o el árbol, o mi cuerpo, conmigo, acá, tal vez moviéndose, conmigo, y con otros, recuerdos, presentes, carnales, amigos, felices, amigos, y el amanecer, también el atardecer, no es un fin, ni un comienzo, es, y ya no más. Siento mis manos, levanto la vista, y, misteriosamente, veo, vivo.

***

BELGRANO 8:00 p.m.

se prenden las luces, automáticas,

reactivas ante la caída del sol.

(¿se prenderán a diferentes momentos,

acorde a la altura de los edificios circundantes?

- tal vez se pregunten aquellos vecinos al pasar,

casi liberados de la jornada)

motoqueros desfilan por las aceras,

esperando el llamado de la doncella hambrienta

- parripollo -

para montar sus corceles

compactos,

en pos a un tránsito eficiente

que realce la bondad de la buena Buenos Aires.

entretanto desentona un cartonero,

grasa total,

pero calladito,

abriéndole paso a la doña,

apurada,

expectante a que su perrito,

post-pelu,

deje una joyita en la calle.


20-02-08


***

Agujero negro*

un agujero, material, concreto, hasta hacerse polvo omnipresente, fugaz como el agua que pasa por un tubo. un tubo, prosaico, una pared, ecos de pasos que se mueven entre la vida, sin magia, caminando entre florida y corrientes.

y es ahí donde está la vida: en los objetos, que son reflejos opacos, porque no hay nada para re-flejar, nada que se repita: agua fluyendo, por un caño o llenando un agujero. algo se transalda, no está en su lugar, se desplaza a su otro, siempre, otra vez, otro... bah, el mismo, no?

pero los agujeros se llenan, se re-llenan, con esfuerzo: el agua circula por mangeras, que le quieren dar forma, la quieren estancar en un balde. hacer un cómodo verano.

no, no y no. viva la contranatura! un agujero que no haga más que agrandarse. un agujero grande, sigue siendo un agujero? cuándo un agujero deja de ser un vacío de otra cosa para convertirse en una presencia impresentable? tal vez en un agujero negro, donde no hay reflejo, porque no hay un lo mismo que reflejar.



* Sobre la muestra Verano Contranatura de Elisa O'Farrell. Para quien le interese ver algo de su obra los remito a su blog: http://www.elisaofarrell.blogspot.com/

El individualismo y el libre albedrío en el Rock

A continuación se exponen arbitraria e intencionadamente una serie de gritos filosóficos provenientes de cierta tradición musical más o menos contemporánea. En común tienen, creo, cierta rebeldía en contra de la normalización, el disciplinamiento y la cosificación de las relaciones sociales. Se postulan, en cambio, a favor de la libertad de las voluntades individuales (*). Podríamos rastrear más ejemplos similares en la historia del Rock, pero, intuyo que estos casos demuestran, al menos en parte, que existe cierto geist rebelde que atraviesa intensamente el mencionado arte contemporáneo.

- The mamas and the papas, Make your own kind of music (1969): "Make your own kind of music / sing your own special song / make your own kind of music / even if nobody else sing along." Grito a favor del libre albedrío: hacé tu propia vida y ponéle la música que quieras. Creá tu propia vida. ¡Creá!

- John Lennon, Instant Karma (1970): "Well, we all shine on / Like the moon and the stars and the sun". Todos y cada uno brillamos. Por nuestra cuenta y con otros: brillemos, hagamos brillar y dejémonos contagiar por el brillo de los demás. - Y del mismo autor y año, God: "I just believe in me…/ And that's reality... / I was dreamweaver / But now I'm reborn... /But now I'm John / And so dear friends / You just have to carry on". Sigan adelante. Crean en uds. mismos. No me sigan a mí: si me aman niéguenme. Si aman la música nieguen la música. Uds. mismos: vivan, mueran, renazcan. Crean en uds. mismos ¡Crean!

- Depeche Mode, Walking in my shoes (1993): "Now I'm not looking for absolution / Forgiveness for the things I do". No hay que buscar ni la absolución divina ni el perdón: ¡Antimoralismo y anticristianismo radicales! - Del mismo grupo, Useless (1997): "All your stupid ideals / You've got your head in the clouds / You should see how it feels / With your feet on the ground". Es un poco burdo pero no menos cierto que evidentemente luchan contra otras formas, no tan teológicas, de religiosidad: ¡Antitroskismo Radical! - Y una más de D.M., A pain that I'm used to (2005): "I don't see who I'm trying to be instead of me / But the key is a question of control". Sé tú mismo (versión electro-rock del filo-griego: "Gnosti te autvn"). No pretendas ser otro. En todo caso sé otros tú mismo. Grito a favor de un individualismo cambiante pero genuino. Y, la segunda parte, que va de la mano: el autocontrol. Conocéte para que no te controlen. En todo caso, controláte a vos mismo, con tus propias reglas.

- Radiohead, Just (1994): "You do it to yourself, you do / and that's what really hurts / You do it to yourself, just you / you and no-one else." De nuevo: tu vida la hacés vos, sólo vos y nadie más. Y bancatelá porque puede salir como el orto. Puede doler. Vivir es asumir el dolor, hacer es asumir que puede salir mal. - Y de la misma banda, Nude (Big Ideas) (2007): "Don't get any big ideas / They're not gonna happen / Just when you found it / It's gone /Just when you feel it / You don't". No sirven las "Grandes Ideas". Cuando las encontrás se van, cuando creés que las sentís no están, porque son humos espectrales de una trascendencia inexistente.

- Björk, Declare Independence (2007): "Make your own flag! / Raise your flag!". Más claro imposible: independizate; hacé tu propia bandera; alzá tu propia bandera. Al viento. Vení, volá…

- The Chemical Brothers, Battle Scars (2007): "There's no path to follow". Y, para cerrar, un poco de nihilismo: no hay ningún camino que seguir; no hay ningún patrón que respetar. En todo caso y aunque suene trillado, construí tu propio camino que cambia todo el tiempo, a medida que lo vas haciendo.

(*) El debate sobre este concepto excede las pretensiones de este ensayo. Como toda categoría polívoca requiere un análisis pormenorizado. Por lo pronto, puedo afirmar que lo que entiendo por individualismo se vincula con una noción dinámica y afirmativa, más cerca de lo que cierta tradición de pensamiento entiende por espíritu libre que del individualismo liberal.